La Moraña y Arévalo

La Moraña y Arévalo

Puertas abiertas al horizonte.

La Moraña abulense es una extensa llanura situada al norte de la provincia que incluye la tierra de Arévalo y forma parte del típico paisaje castellano.

La escasez de canteras de piedra y la posible presencia de población de ascendiente árabe-converso propició la construcción de numerosos templos parroquiales de estilo románico-mudéjar, una arquitectura singular y diversa. Claros y admirables ejemplos de él son los templos de San Nicolás de Bari, en Madrigal de las Altas Torres, las iglesias parroquiales de Donvidas y Narros del Castillo, los templos de Santa María la Mayor del Castillo y San Martín, en Arévalo, y la ermita de la La Lugareja, de una belleza arquitectónica singular.

Pero también otros pequeños pueblos de la Moraña conservan las torres y artesonados de este mismo estilo de sus iglesias, con una carga de belleza original y un atractivo, que imprimen un algo de elevación mística a esta comarca de la llanura castellana.

La Diputación ha financiado la edificación del centro integral de San Juan de la Cruz en Fontiveros, que, con sus distintas dependencias (posada, auditorio, biblioteca especializada,…) pretende ser un verdadero referente para el estudio de la obra del místico carmelita.